10 de Abril de 2025
Hidratarse es aportar al organismo los líquidos que se pierden habitualmente por lo que es muy importante para mantener las funciones físicas y cognitivas en óptimo estado.
La deshidratación puede afectar la concentración, el rendimiento, la atención, la memoria y el estado de ánimo. Sus síntomas más frecuentes suelen ser fatiga, mareos, labios y mucosas secas, dolores de cabeza, debilidad. Estos síntomas son fácilmente prevenibles y reversibles bebiendo agua.
Además del agua y las infusiones, existen determinados alimentos con un alto contenido de agua, como lo son las frutas y verduras. De igual modo, la leche, yogures, caldos y sopas complementan también la ingesta de líquidos.
Las Guías Alimentarias para la Población Argentina sugieren beber a lo largo del día al menos 2 litros de líquidos sin azúcar, preferentemente recomiendan beber agua.
Te presentamos a continuación algunos tips para que puedas seguir mientras estás en tu trabajo:
Y un dato de importancia: si estás embarazada, en período de lactancia o sos mayor de 65 años aumentá tu ingesta de líquidos, ya que tu organismo necesita más agua en esta etapa.